BIOGRAFÍA

Xavier Portilla nace en Guayaquil en 1965. Sus estudios los realiza con maestros de la talla de César Andrade Faini, Ricardo Florsheim e Isabel Tamayo, de quienes absorbe sus mejores conocimientos en los diferentes ámbitos del arte. Esta preparación, a la que Xavier Portilla se entregó con tanto entusiasmo, lo conduce a dibujar con seguridad y dominar las tonalidades, los contrastes del color y el equilibrio —tan necesario entre la luz y la sombra—. Estos logros lo han llevado a abarcar las diferentes temáticas del arte con tanto éxito.

Para Xavier Portilla, el color es un medio fundamental en sus obras, aspecto que lo domina, lo absorbe y se involucra con él con suma pasión; y como el mismo lo expresa, “el color es un conductor de la luz, de la vida, sin este viviríamos en un mundo de monotonía absoluta”.

Aquí podemos apreciar con gran claridad sus obras, en las que trasmite abiertamente todo su potencial artístico, especialmente la etapa del realismo mágico, en la cual la naturaleza junto a sus elementos está abierta y cautiva al espectador.

Sus pinturas incluyen elementos de textura, y demarca líneas bien definidas, en las cuales existen caseríos, torres de iglesias, campanas, ángeles, mariposas, flores, peces, aves, arboles, frutas, caballos, carruseles, entre otros.

En julio del 2006, Xavier Portilla recibe la medalla “Vicente Rocafuerte” al mérito artístico, otorgada por el Congreso Nacional de Ecuador.

Posteriormente, el pintor toma la decisión de radicarse en Miami (Estados Unidos), motivado por amigos y coleccionistas que conocían su trabajo y estaban seguros que su obra tendría éxito allá. Cabe señalar que fue la galería de arte The Garden of the Art Gallery, en San Sebastián, Florida, los que reconocen el valor de sus pinturas y le proponen trabajar con ellos. Xavier Portilla acepta con agrado, sin dejar a un lado que esta situación no deja de ser un cambio radical, pues sus obras habían alcanzado un reconocimiento y admiración en Ecuador.

El esfuerzo y riesgo dio sus frutos. El éxito le sonríe cuando en el 2007 es nombrado ganador absoluto del Art Fest Hollywood, y en ese año obtiene el tercer lugar en el Art Fest Doral, ambos en Florida. Asimismo, es invitado a exponer su obra en varios centros educativos como Millennia Atlantic University y Miami Dade College West. Es contratado en este último para realizar un mural de grandes dimensiones para la biblioteca principal de esta importante institución. A su vez, su trabajo es reconocido por el ayuntamiento de la ciudad de Doral (Florida) y el Miami Dade College. En sus aproximados cinco años de estadía en Estados Unidos, Portilla logra pintar seis extensos murales en Miami, además de ser invitado a impartir charlas y conferencias sobre su arte a jóvenes de varios centros de estudios del sur de Florida.

Del mismo modo, también realiza exposiciones en varios centros culturales y galerías de Miami, como Art Center Miami, Renne Art Gallery, Macciato Gallery, Open Art Gallery, Crematta Gallery (en la Calle Ocho de Miami). También participa en festivales de arte como el Art Fest Doral, Art Fest Hollywood, Miracle Mile Art Fest-Coral Gables Florida, entre otros.

En el 2011 y 2012, es invitado a exponer en el Open Art Festival–South Korea y el Open Art Festival Beijing, respectivamente, invitaciones que le hace su querida amiga y colega Ana Carolina Moreno, quien también es la directora del Art Center Miami.

Estar en otro entorno le hace ver la vida diferente, siente que termina un ciclo y comienza otro, influenciado por el ambiente en el que se desenvuelve. Así surge la idea y concepción del arte marino, sobre lo que Xavier Portilla comenta que se sintió atraído por pintar, especialmente toda la gama animal de agua: peces, tortugas, delfines y más. Los colores los destaca con notorios dotes de elaboración plástica, en los cuales se aprecian volúmenes, contrastes y trazos, acompañados de líneas bien demarcadas, en las que la textura juega nuevamente un rol importante, brindando profundidad y fuerza expresiva.

Sus últimas producciones pictóricas nos conducen a la abstracción y el retrato, temáticas que lo sedujeron desde la adolescencia, pero en la actualidad es cuando retoma ese eslabón que añoraba. A través de sus nuevas obras, la belleza y la armonía de colores las trasmite con un sentido de conocimiento y soltura en el movimiento de su paleta. Por el momento siente la alegría e inquietud de experimentar con estos nuevos recursos artísticos, pero siempre consciente que sus etapas anteriores han sido fuentes de motivación maravillosas e inolvidables.